En homenaje a Borges y su concepción de las bibliotecas como paraísos, en recuerdo de Verlaine y todos los poetas malditos, edito este blog para que mis alumnos puedan recoger todas sus lecturas y sus creaciones. Porque aún tienen toda una vida por hacer, pero yo ya estoy a mitad de camino.

Límites

Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar.
Hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
hay un espejo que me ha visto por última vez,
hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
hay alguno que ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.

Jorge Luis Borges.

jueves, 27 de mayo de 2010

Comentario de "El Demonio y la señorita Prym"

En este libro se ve la batalla más dura, desde mi punto de vista; el bien contra el mal en el interior de cada uno. Este libro lo refleja muy bien con un dilema moral y, además, es sencillo de leer (aunque reflexionar sobre lo leído no lo es tanto). Es la batalla de las ideas, de los actos que están por cometer, almacenados en nuestra mente como posibilidades entre las que elegir. A partir de esta premisa podríamos decir : pues clasifico mis pensamientos y elimino los malos, pero.... ¿qué se entiende por malo? ¿Está mal robar dinero a un multimillonario para dárselo a un pobre mendigo que no ha elegido su condición (¿o tal vez sí?) de vida? y, ¿Qué se entiende por bueno? ¿Está bien decirle a un niño que en el deporte al que juega es más malo que la peste (aunque eso signifique decir la verdad)?
Responder a esta dos cuestiones sería mucho más sencillo si el ser humano tuviera una finalidad concreta; si no la cumples no eres un buen humano. Por ejemplo: un futbolista es bueno si marca goles pero ... ¿cuándo un hombre es bueno?
La consigna (que no la idea) es sencilla: No perjudicar al otro y,si puedes (casi siempre se puede), ayudarlo.
Construir un mundo mejor está en nuestras manos, en cada momento, en las decisiones de nuestra mente. Hagámonos dueños de ella.

1 comentario:

  1. Como siempre, o como casi siempre, me enorgullece haber sido tu profe.

    ResponderEliminar

¿Y tú qué opinas?